Someter a evaluación ambiental la M-501 una vez construida es una burla a la legalidad

Ecologistas en Acción - SOdS (12/2/2008)

obrasm501

Una vez construida la autovía M-501, la Comunidad de Madrid, va a someter el proyecto a Evaluación Ambiental. Con esta nueva maniobra, el Gobierno regional, pretende burlar las posibles sanciones y dar carta de naturaleza legal a una actuación contraria al Derecho Comunitario. Ecologistas en Acción y Sierra Oeste desarrollo S.O.S.tenible afirman que si la Comisión Europea y los Tribunales españoles aceptan esta medida y no sancionan a la Comunidad de Madrid, las leyes ambientales se convertirán en papel mojado.

El pasado 4 de febrero, en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, se publicó una resolución de la Consejería de Transportes por la cual se abre una convocatoria para adjudicar la redacción del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de desdoblamiento de la carretera M-501. Esto quiere decir que la Comunidad de Madrid ha iniciado los trámites para someter a Evaluación Ambiental la autovía de los pantanos. El Estudio de impacto ambiental se realizará desde el kilómetro cero de la carretera hasta el límite de la Comunidad de Madrid. Se da la circunstancia de que los primeros 22 kilómetros que ahora se someterán a evaluación ambiental se inauguraron en 2002 y que el tramo siguiente, hasta el kilómetro 40 está en construcción desde septiembre de 2006. Además incluye los 32 kilómetros restantes de la carretera, hasta el límite de la Comunidad de Madrid. Las organizaciones ecologistas afirman que todo responde a una doble maniobra, eludir las sanciones que pudieran venir de Europa, ya que la Comisión Europea ha aprobado dar traslado del asunto al Tribunal Europeo, y camuflar el desdoblamiento de la totalidad de la carretera hasta el límite con Ávila.

Ecologistas en Acción y SOdS, afirman que con esta decisión, la Comunidad de Madrid, admite la irregularidad del proyecto y la falsedad de algunas declaraciones. Hay que recordar que desde junio de 2005, cuando el Consejo de Gobierno aprobó el desdoblamiento de la carretera, las Consejerías de Transporte, de Medio Ambiente, el Vicepresidente Ignacio González y la propia Presidenta, Esperanza Aguirre, negaron de forma reiterada que el proyecto requiriese someterse a Evaluación de Impacto Ambiental. El 9 de febrero de 2006, durante una comparecencia en el la Asamblea de Madrid, la entonces Consejera de Transportes, Mª Dolores De Cospedal, aseguró que todo el procedimiento seguido en la aprobación del desdoblamiento de la carretera M-501 era perfectamente legal y no requería someterse al procedimiento de evaluación ambiental. De la misma forma se pronunció el entonces Consejero de Medio Ambiente, Mariano Zabía. Si ahora no se exigen responsabilidades legales y políticas a estas personas, la lectura automática es que la normativa ambiental puede infringirse por y no pasa nada.

Además, estas organizaciones consideran que nos encontramos ante una nueva burla a la legalidad. A estas alturas no tiene ningún sentido someter el proyecto a evaluación ambiental, este procedimiento se realiza con anterioridad a iniciar cualquier obra para valorar si ambientalmente es viable, y si lo es, buscar la alternativa menos impactante. En este caso, el daño ambiental ya es irreversible, ya no se pueden valorar alternativas diferente al desdoblamiento, además es evidente que se tratará de un estudio de impacto ambiental hecho a medida en el que el resultado será favorable. Es decir, la Comunidad de Madrid pretende poner en práctica la frase “una vez escrita la Ley, se ha de encontrar el medio de burlarla”

Ecologistas en Acción y Sierra Oeste desarrollo S.O.S.tenible consideran que sería un gravísimo precedente el hecho de que la Comisión Europea y los Tribunales españoles aceptaran la maniobra de la Comunidad de Madrid para eludir las sanciones legales. Resultaría inaceptable que la Comisión Europea y los Tribunales Españoles aceptaran esta medida para no sancionar la fragrante infracción de la normativa ambiental que ha cometido la Comunidad de Madrid. De ser así quedarían sin valor las leyes ambientales.